jueves, 10 de enero de 2013

El Monstruo de Flatwoods




El Monstruo de Flatwoods, también conocido como el Monstruo del Condado de Braxton y el Fantasma de Flatwoods, según la Criptozoología, es una supuesta criatura pseudocríptida no identificada, la cual popularmente y en la ufología se le atribuye un origen extraterrestre. Habría sido avistado en el pueblo de Flatwoods en el Condado de Braxton, Virginia del Oeste durante los inicios de los años cincuenta.
Las historias de la criatura son descritas como un pretendido ejemplo de un encuentro cercano del tercer tipo.

Apariencia


Hay dos entidades asociadas con el Monstruo de Flatwoods. El primero de ellos fue descrito es como una gran esfera de luz roja pulsante (Foo fighter), que se dice se cernió encima o descansó sobre el suelo. Los Ufólogoscreen pudo haber sido un artefacto accionado que era dirigido por la segunda entidad.[1]
En relación a la segunda entidad, existen varias descripciones. La más popular indica que sería por lo menos de 10 pies (unos tres metros) de altura y que tenía la cara roja que parecía resplandecer desde adentro de si, y el cuerpo verde. Los supuestos testigos describieron la cabeza de la criatura como sobresaliente, ojos no humanos y por tener formado como un As de corazón/un As de Picasgrande de formando la capucha detrás de una especie de túnica que traía puesta. El cuerpo de la criatura fue descrito como de forma humana y vestido en una oscura faldaplisada; posteriormente descrito como verde. Algunas historias ademas describen que la criatura no tendría brazos visibles, mientras que otros la describen teniendo unos brazos regordetes cortos, terminando en dedos largos en forma de garras, que salían del frente de su cuerpo.

Historia
A las 7:15 p.m., en la noche del 12 de septiembre de 1952, dos hermanos, Edward y Fred May, y su amigo Tommy Hyer (de 13, 12, y 10 años respectivamente) dicen haber presenciardo un objeto brillante cruzando el cielo. El objeto parecía pararse en la propiedad del granjero local G. Bailey Fisher.
A observar el objeto, los chicos fueron a la casa de la madre de hermanos May, Kathleen May, donde dijeron haber visto la caída de un OVNI a tierra en las colinas. De allí, la Sra. May acompañada de los tres chicos, los chicos locales Neil Nunley (de 14 años) y Ronnie Shever (10 años), y del Soldado de la Guardia Nacional de Virginia de Oeste de 17 años Eugene 'Gene' Lemon, se dirigierón a la granja del Fisher en un esfuerzo de localizar cualquier cosa de lo que los chicos habían visto.
Después de viajar cerca de un ¼ de milla el grupo alcanzó la cima de una colina, donde vieron supuestamente una gran pelota de luz roja pulsante cerca de 50 pies (unos 15 metros) a su derecha. Ellos percibieron también una niebla acre que les hizo ardor en los ojos y la nariz. Lemon entonces advirtió dos pequeñas luces sobre la izquierda del objeto; debajo de un roble cercano, y dirigió su linterna hacia ellas, revelando a la criatura, que se reporto por haber emitido un ruido chillón como silbido y por haber comenzado a deslizarse hacia ellos antes de cambiar la dirección atajando hacia la luz roja. Ee en este punto que el grupo huyó.
A volver a la casa de la Señora May contactó al Alguacillocal Robert Carr, y Sr. A. Lee Stewert copropietario del Braxton Democrat, un periódico local. Stewert realizó varias entrevistas y volvió al sitio con Lemon posterior a esa noche donde informó "había enfermado, quemado, el olor metálico todavía prevalecía". El alguacil Carr y su segundo al mando Burnell Long buscaron en el área separadamente, pero informaron que no encontraron huella del encuentro.
Temprano, a la mañana siguiente; el sábado 13 de septiembre, el Sr. A Lee Stewart visitó el sitio del supesto encuentro por segunda vez y descubrió dos marcas alargadas en el barro, así como las huellas de un líquido negro viscoso. Él los percibió inmediatamente como los signos de un posible aterrizaje extraterrestre, basándose en la premisa de que el área no había sido sujeta al tráfico de vehículos durante al menos un año. Aunque luego sería revelado que los vestigios muy probablemente hubiesen pertenecido a una furgoneta Chevrolet 1942 manejada por un tal Max Lockard; que había ido al sitio para buscar la criatura algunas horas antes del descubrimiento de Stewert.


Después del acontecimiento, los Señores William y Donna Smith; investigadores asociados con la Civilian Saucer Investigation, LA,(Investigación Civil de Aterrizajes Extraterrestres, de Los Angeles, California) obtuvieron varios testimonios de personas que afirmaban haber experimentado fenómenos semejantes o relacionados. Estos relatos incluían la historia de una madre y su hija de 21 años, que afirmaban haber encontrado supuestamente a una criatura con la misma apariencia y olor una semana antes del incidente del 12 de septiembre; el supuesto encuentro dicen que habría afectado tanto a la hija que tuvo que ser llevada al Hospital de Clarksburg por tres semanas. Una declaración de la madre de Eugene Lemon, en que ella dijo que, aproximadamente al mismo tiempo del hecho, su casa había sido sacudida violentamente y su radio había dejado de funcionar durante 45 minutos, además de un informe del director del Consejo de Educación local en el que decía haber visto el aterrizaje de un platillo volador a las 6:30 de la mañana de septiembre 13 (la mañana siguiente al avistamiento de la criatura).

La Enfermedad

Se dice que después de los encuentros con la supesta criatura, varios miembros del grupo del encuentro del 12 de septiembre sufrieron síntomas semejantes que persistieron durante un tiempo, y que ellos atribuyeron a su exposición a la niebla emitida por la criatura. Los síntomas incluian irritación de la nariz e hinchazón de la garganta. Lemon fue supuestamente el mas afectado. Sufrió vómitos y convulsiones toda la noche, y molestias en la garganta durante varias semanas después de los hechos.
Un médico que trató a varios de a los testigos informó que los síntomas descrito son semejantes a los presentados en las víctimas del gas mostaza, aunque los escépticos indican que tales síntomas también pueden encontrarse comúnmente en las víctimas de histeria, que puede ser causado por la exposición a un acontecimiento traumático o espantos.
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SLENDER MAN (Leyenda)


SLENDER MAN:

Slender Man es una leyenda urbana creada por el 2009 en los foros de Something Awful, concretamente un hilo dedicada a crear fotos paranormales e inventarse historias de terror detrás de las mismas. El caso es que en uno de los mensajes alguien salió con la historia de un supuesto ente que tiene los brazos muy largos, es extremadamente alto, viste una especie de traje de ejecutivo y se dedica supuestamente a traumatizar psicológicamente y secuestras a personas. Al ser una creación no-oficial, Slender Man no tiene un origen definido, aunque mucha gente ya se ha ocupado de darle cierto trasfondo.

Una de las teorías más populares es que la leyenda de Slender Man tiene sus raíces en la Alemania medieval, ya que existen ciertos grabados del artista Hans Holbein mostrando a una criatura muy parecida. Por supuesto también esto es fake pero mola ver hasta que punto se intentahacer ver que la historia es cierta. Así es como se crean las leyendas urbanas y las grandes historias de terror! En cualquier caso, numerosos nombres y diferentes contextos se han atribuido a la entidad a lo largo de todo internet.

Se supone que Slender tiene muchos poderes paranormales e incluso habilidades interdimensionales. Puede producir amnesia, psicosis, insomnio y una extraña enfermedad a todas aquellas personas que persigue. El ente no parará de perseguir a sus víctimas y siempre que se le ve suele estar en una posición lejana o escondidad como un mero observador que sin embargo inquieta y bastante. Parece que cuando se consigue una imagen clara de Slender Man, no suele durar demasiado dada la naturaleza de las habilidades del ente, que hay quién asegura que puede teletransportarse a voluntad por el espacio y las dimensiones.
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martes, 8 de enero de 2013

CODEX GIGAS


















CODEX GIGAS:
Origen del Codex Gigas:
El manuscrito llamó la atención de todo aquel que conocía su existencia desde el primer día en que fue expuesto. La ilustración del Diablo entronizado en una de sus páginas fue lo que le valió el famoso apodo de Biblia del Diablo.

En la época medieval el manuscrito figuraba entre las maravillas del mundo y se le atribuía un enorme valor material. La autoría del pliego se le otorga al monje Herman el Recluso del monasterio de Podlažice, aunque este es un dato bastante confuso y en realidad no se sabe a ciencia cierta quien escribió e ilustró sus pergaminos.

Una nota en el interior de la portada, de finales del siglo XIII, apunta a que ciertamente, el manuscrito fue creado en el monasterio benedictino de Podlažice. Más tarde, éste monasterio que pasaba por dificultades económicas, empeñaría el manuscrito al monasterio cisterniense de Sedlec. Más tarde, sería comprado de nuevo por los benedictinos, pero esta vez en el monasterio de Břevnov, financiando la compra el arzobispo de Praga, por encontrarla ajustada a derecho a apropiada para el tesoro de su orden. En todos los casos, el manuscrito siempre se encontró en sus orígenes dentro de la provincia de Bohemia, en la República Checa.

Allí estuvo hasta que en 1594, Rodolfo II, gran amante de cualquier obra enigmática, transfirió la obra a su colección personal en el castillo de Praga. Medio siglo más tarde, tras la Guerra de los Treinta Años, el castillo fue expoliado por el ejército sueco y el libro, junto a muchos otros tesoros, pasaron a formar parte de la colección de la Reina Cristina de Suecia. Desde entonces se encuentra en ese país, primero en la biblioteca real y más tarde, desde 1877, en la biblioteca nacional de Suecia, en Estocolmo.

Durante el paso de los siglos, y muestra de la atracción que ejercía el manuscrito, muchos incluyeron en él sus firmas, como los típicos “Yo estuve aquí”, de los baños públicos. Se encuentran inscripciones de los siglos 16 y 17, en incluso se pueden encontrar los nombres de Josef Pečirka y Beda Dudik, dos estudiosos checos pioneros en el estudio científico del manuscrito.
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The Rake


    

Durante el verano del 2003, una serie de eventos en el noreste de los Estados Unidos involucrando a una extraña criatura humanoide despertaron el interés de medios locales antes de que un aparente ‘apagón informativo’ fuera provocado.
Durante el verano del 2003, una serie de eventos en el noreste de los Estados Unidos involucrando a una extraña criatura humanoide despertaron el interés de medios locales antes de que un aparente ‘apagón informativo’ fuera provocado. Muy poca información quedó intacta, pues la mayoría de los registros en línea y escritos de la criatura fueron misteriosamente destruidos.
Primariamente enfocada en el área rural de Nueva York, varios testigos contaron historias de una criatura con un origen desconocido. Hubo un amplio rango de emociones en los testigos; desde terror e inquietud a niveles postraumáticos, a un sentido casi infantil de curiosidad y jugueteo. Si bien las versiones publicadas ya no existen, las memorias permanecen aún presentes. Muchos de los involucrados siguen buscando respuestas a lo ocurrido.
En el año 2006, la colaboración acumuló cerca de dos docenas de documentos con fechas entre el siglo 12 y el día actual, a lo largo de cuatro continentes. En la mayoría de los casos, las historias fueron idénticas. He estado en contacto con un miembro de este grupo y he podido obtener pequeñas partes del libro próximo a salir.

“The Rake (El Rastrillo)”
Nota de Suicidio: 1964.
“Mientras me preparo para tomar mi vida, siento necesario mitigar cualquier dolor o culpa que pueda provocar mediante este acto. No es culpa de nadie más que de Él. La primera vez, desperté y sentí su presencia. La segunda, desperté y lo vi. La tercera, desperté y escuché su voz, y vi sus ojos. No puedo dormir por terror de lo que pueda pasar la próxima vez que lo encuentre. No puedo despertar jamás. Adiós.”
Hallado en la misma caja de madera había dos sobres vacíos dirigidos a “William” y “Rose”, y una carta personal sin sobre: “Querida Linnie, recé por ti. Dijo tu nombre.”
La entrada de un diario: 1880
“Experimenté un gran terror. He experimentado el terror más grande. He experimentado el terror más grande. Veo sus ojos cada que cierro los míos. Son huecos. Negros. Me vieron y me perforaron. Su mano mojada. No dormiré. Su voz (texo ininteligible)“.
El Diario de un Marinero: 1691
“Vino a mí en un sueño. Desde los pies de mi cama sentí una sensación. Se llevó todo. Debemos volver a Inglaterra. No debemos volver aquí por órdenes del Rastrillo.”
De un testigo: 2006
“Hace tres años, acababa de regresar de un viaje a las Cataratas del Niágara con mi familia por el 4 de julio. Estábamos exhaustos luego de conducir todo el día, así que mi esposo y yo pusimos a los niños en la cama y nos fuimos a dormir. A las 4 am, me desperté pensando que mi esposo había ido al baño. Aproveché para jalar las sábanas, despendolo en el proceso. Me disculpé y le dije que pensé que se había levantado de la cama. Cuando me vio, suspiró y retiró sus pies de la orilla de la cama tan rápido que su rodilla casi me tiró. Me agarró y no dijo nada.
Luego de ajustar mi vista a la oscuridad por medio segundo, fui capaz de distinguir qué causó la reacción. Al pie de la cama, sentado y viéndonos de lejos, había lo que pensé que era un hombre desnudo, o un gran perro sin pelo de algún tipo. Su posición era perturbadora y no natural, como si hubiese sido golpeado por un automóvil o algo así. Por alguna razón, no me dio miedo, pero me preocupó su condición. En este momento, estaba bajo la asunción de que debíamos ayudarlo.
Mi esposo estaba viendo sobre su brazo y la rodilla, doblado en posición fetal, ocasionalmente viéndome antes de seguir viendo a la criatura.
En un movimiento veloz, la criatura rodó al lado de la cama, y se arrastró rápido en una posición similar a la de un cojo a lo largo de la cama hasta que estuvo a poco menos de 30 cm. del rostro de mi esposo. La criatura estuvo silenciosa por 30 segundos, viendo solo a mi esposo. La criatura entonces puso una mano en su rodilla y corrió al pasillo, en dirección a los cuartos de los niños.
Grité y corrí para encender la luz, intentando detenerlo antes de que hiriera a mis hijos. Cuando llegué al pasillo, la luz del cuarto era suficiente como para verlo agachado y jorobado a unos 6 metros a la distancia. Volteó lentamente y me miró, cubierto de sangre. Encendí la luz y vi a mi hija, Clara.
La criatura corrió por las escaleras mientras mi esposo y yo corríamos para ayudar a nuestra hija. Estaba muy lastimada y habló solo una vez más en su corta vida. Dijo “Él es el Rastrillo”.
Mi esposo chocó su auto esa noche, mientras intentaba llevar a nuestra hija al hospital. No sobrevivieron.
Como vivíamos en una ciudad pequeña, las noticias llegaron rápido. La policía ayudó un poco al principio, y el diario local tomó mucho interés en ello. Como sea, la historia jamás fue publicada, y la nota en las noticias locales nunca tuvo seguimiento.
Por varios meses, mi hijo Justin y yo nos quedamos en un hotel cercano a casa de mis padres. Después de que decidimos regresar a casa, comencé a buscar respuestas por mí misma. Eventualmente encontré a un hombre en otra ciudad vecina que tuvo una historia similar. Entramos en contacto y comenzamos a hablar de lo ocurrido. Conocía a otras dos personas que habían visto a la criatura que ahora llamaremos El Rastrillo, en Nueva York.
Nos tomó a los cuatro casi dos años de buscar en Internet y escribir cartas para obtener una pequeña colección de lo que creíamos que eran registros del Rastrillo. Ninguno dio detalles, historia o seguimiento. Una jornada involucraba a la criatura en sus primeras 3 páginas, y nunca mencionada de nuevo. El diario de un marinero no explicaba nada del encuentro, diciendo que el Rastrillo les ordenó largarse. Fue la última entrada del diario.
Había, como sea, varias instancias en que la visita de la criatura era una en una serie de visitas a la misma persona. Muchas personas mencionaron que el Rastrillo les habló, mi hija incluida en esos testigos. Esto nos llevó a preguntarnos si el Rastrillo nos había visitado anteriormente, antes del último encuentro.
Puse una grabadora digital cerca a mi cama y la dejé corriendo por toda la noche, cada noche, por dos semanas. Oía con interés los sonidos cada día que me despertaba. Para el final de la segunda semana, estaba acostumbrada al sonido usual del sueño mientras oía el audio a 8 veces la velocidad normal (esto me tomó cerca de una hora diaria).

El primer día, oí algo diferente. Oí una voz aguda, estridente. Era el Rastrillo. No pude escucharlo lo suficiente como para transcribirlo. No había dejado que nadie lo oyera. Todo lo que sé, es que lo oí antes, y ahora sé que habló cuando estaba sentado frente a mi esposo. No recuerdo haberlo oído en ese momento, pero por alguna razón, la voz en la grabadora inmediatamente me lleva de vuelta a ese momento.
Los pensamientos que debieron pasar por la mente de mi hija me hicieron enojar.
No he visto al Rastrillo desde que arruinó mi vida, pero sé que ha estado en mi habitación mientras dormía. Sé y temo que un día despertaré para verlo de pie, viéndome fijamente.”
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